Hace cuatro décadas, en plena guerra fría, la ficción que fascinó a los lectores de Julio Verne se transformó en realidad. Tres astronautas estadounidenses, a bordo del Apolo XI, coronaban una de las aspiraciones más caras de la humanidad: conquistar la Luna, el único satélite de la Tierra, ubicado a más de 384,000 km de distancia.
En 1961 el presidente John F. Kennedy había lanzado la audaz promesa de llegar a terreno lunar antes de finalizar la década. Esto se cumplió, pero la mezquindad del destino le impidió observar a Neil Armstrong y Edwin Aldrin caminar por los desiertos lunares, mientras Michael Collins permanecía en el módulo de mando como un privilegiado espectador.
Aquí en la Tierra, la televisión se había masificado, y así como había llevado a las pantallas los horrores de Vietnam y las protestas de París, ese día se convirtió en la anhelada ventana que todos querían tener al frente para ser testigos de un hecho histórico.
«Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la Humanidad», fue la frase pronunciada por Neil Armstrong, cuando puso sus pies en la superficie lunar.
¿REGRESAREMOS A LA LUNA?
Estados Unidos planea que sus astronautas regresen al suelo lunar a más tardar en 2020. Esa sería la primera etapa de su programa de exploración habitada hacia el planeta rojo y otros destinos en el sistema solar. Varios otros países como China y Rusia anunciaron también su ambición de llegar a la Luna.
En primer lugar, "la Luna es una mina de informaciones científicas por descubrir, directamente vinculadas a la comprensión de los orígenes de la Tierra y de los otros planetas" del sistema solar, explicó a la AFP el geólogo Harrison Schmitt, duodécimo hombre en caminar sobre suelo lunar en 1972 con Apolo 17, la última misión a la Luna.
- Pregunta al lector: Hágamos un poco de ficción. Cómo hubiese sido la llegada a la Luna en plena era de Internet.
- Otros hechos importantes en el mundo en 1969.
- Letras de canciones dedicadas a la Luna.
